viernes, diciembre 29, 2006


Así es… un infinito, un sin fin, una eternidad… todos los días me despierto con un nuevo objetivo, con un nuevo propósito… todos los días hago los métodos necesarios para conseguirlos, para alcanzarlos…
Cada minuto es un objetivo esbozado, quizás por mi, quizás por la sociedad, quizás por seres que ni conozco… Cada hora es combatir por la meta, para obtenerla y empezar a lidiar por otra diferente… y todo para que?... para darme cuenta de que mientras mas objetivos logro, mas metas difíciles me presento, y sin embargo, menos feliz soy…
Es que cada sol que me alumbra trae consigo un sacrificio, un logro personal y más sentimientos de soledad…
Por cada meta que obtengo, voy desperdiciando felicidad, voy derrochando energías dilapidando sueños… porque es así, las metas me consumen el entendimiento, las esperanzas, pues son solo meros logros humanos, mientras que los sueños, me elevan, me seducen, me son inverosímiles…
En fin… esa es la meta final… subir escalones infinitos hasta que en un momento dado, se cumple la meta trazada por todos los mortales… la meta que suprime los logros conseguidos y con ello todo mi ser…

miércoles, diciembre 20, 2006


El mar me miraba… con cada una de sus olas que arribaban a la orilla, el me convocaba...
Estaba en su playa casi por casualidad… uno de los tantos días azabaches en los cuales solicitaba estoicismo, excluirme de las convenios, empréstitos, obligaciones... Deseaba celebrar con esta vida un contrato de leasing, teniendo como objeto el bienestar y con la opción de adquirirlo antes de mis ¾…
Pero la existencia me ofreció un contrato de adhesión, con cláusulas íntegramente perniciosas… y yo… tenia que aceptar todas sus condiciones, sin libertad de conclusión ni de configuración... y aunque vociferaba a defensa del consumidor, el articulo 37 de la ley 24.240 se encontraba derogado para ese entonces… y ni siquiera la lesión del articulo 1198 sancionado por el código civil, podía remendar ese abuso de la vida ante mi inexperiencia y desesperación
Fue entonces que indague endosar mi pena… pero todos la protestaban… y ningún seguro me admitía, pues mi reticencia hacia vez tras vez rescindir cualquier oportunidad…
Asediada y desamparada, busque preparar vía…. Pero fue por azar que necesitaba un aval…Y mi único avalista fue el mar. El mar con eso magnánimos ojos que me miran, me apaciguan, me duermen, me exaltan… Ese mar incomprensible, inmortal, completo, con su mirada malévola, con su mirar afable, con sus pupilas cristalinas…
Fue ese océano el que distinguió mi verdadero ser, mi alma, mis pensamientos y el sublime que acepto ser mi tercero obligado, solo para garantizar esta simple y compleja convención… mas análoga a una sentencia…

lunes, diciembre 11, 2006


Zoe Ámbar Ninlor despertaba de su sueño… no había logrado dormir demasiado, su sueño a penas había sido difuso… una brisa… aun así se profesaba inauditamente reorganizada en sus átomos… Su fisonomía empalidecida, de repente se había ensombrecido con el rimel que transitaba cada centímetro de su mejilla, viajando con gran ligereza entre las lágrimas…
Zoe estaba deshecha… recordaba haberse sentido así en pocas ocasiones, pues aunque su angustia era recurrente, ese estremecimiento, ese vacío y esa ausencia poca veces la arrollaba.
Pensaba en su habitación, conversando con el violín y las partituras que no merecía la pena tanto desconsuelo ser dilapidado en remembranzas, pero su cuerpo no coordinaba con su alma, eran dos orquestas disímiles, cada una con su propio ritmo…
Ya el reloj sellaba una hora fortuita, pero Zoe no se alarmaba por ello… No tenia noción sobre horarios, compromisos o proyectos… solo aspiraba a desvanecer la tristeza, extirparse el dolor del alma, y bordear sus musas….
De repente un extraño pensamiento la usurpa por sorpresa… cae prisionera de el… se deja llevar, comprendiendo cada instante, descubriendo cada partícula, entendiendo cada situación… y aun mas, arrinconando cada roce, cada beso, cada noche…
Zoe al fin lo percibió… Era su día de duelo, su día de luto, el día ineludible e inexcusable para poder en la alborada resurgir, para volver a ver el sol… para recomenzar a vivir sin el….