sábado, marzo 29, 2008


Hoy fui a ver a mi analista y le dije: “Doc, yo ya no puedo mas… veo duendes, en donde quiera que vaya, lo que sea que este haciendo, ahí están, criaturas molestas, que no se apartan de mi…que remedio me tomo?
Mi analista, mirándome con sus ojos sombríos, con su rostro sin facciones y con la serenidad mas envidiable me dijo “recorda que no te puedo medicar… y que hace meses, repetís lo mismo… “
Silencio… Tenia razón… pero tenia que responder algo “si pero cada vez son mas, cada vez mas contaminan mi cuerpo, mi mente… no me dejan estudiar… no me dejan vivir… Ya mi migraña, pobrecita no molesta, las leyes con mi interpretación absurda, abstracta e incoherente, carecen de toda objetividad, por esos diminutos seres que corroen mis huesos, me lamen la sangre y me hieren el cerebro”
Silencio… Que pasa doc?, no me va a decir nada?... Es cierto, se la fecha exacta en la que vi el primer duende, justo ese día, donde exhibía ante mi amante, mi mayoría de edad, justo ese día, una bocanada de aire contaminado, de celos mal manejados y de mediocre pasado oscuro y estupido, me hizo verlo… Cielos! De solo pensar en ello me da nauseas, la misma nauseas que sentí ese día, la misma migraña que tuve tantas veces… pero pensé, que con ciertas ideologías enérgicas (no profundas) quizás, tal vez, se iban a volver diminutos, a tal grado que no me molestaran, pero no!... se amplifican, se tornan de colores vivaces… como para no verlos!... perversos duendes! De donde salen! Ya se… soy yo la que los veo…. Y mas que ellos perseguirme a mi… soy yo la que los persigo!... pero me enferman! Deliro más de lo acostumbrado últimamente… Doc! Ya no es vida!... o me marcho con los duendes, o comienzo a convertirme… pero creo que aun así, habitarían mi mente, ya perturbada…
Lo se Doc, siempre hablamos de la importancia de salir del pasado y olvidar, y lo hice… Y ya le conté la satisfacción que tuve y la alegría que se apodera de mi… pero esos duendes verdes… bah, verdes, rojos, negros y alguno que otro, tipo fantasmas, me retrotraen un poco al pasado…mejor dicho a ese día… Y yo quiero y debo recordar mi presente. Mi presente que es pasado. Mi pasado en donde sentí que el limbo me consumía completamente. La libertad en toda su expresión se reencarnaba en mi. Suena una locura, pero creo que me fui a vivir al nirvana, y ahí, justo ahí, esas criaturitas molestándome.
El analista me dijo: “¿Estas segura que te molestan esas criaturas? Estas segura que son ellas las que afectan tu felicidad y fomentan tu paranoia?
Vacilo… y digo… y si no me molestan, que significa?
El con toda serenidad me contesta: ser feliz no siempre es una diversión, quizás nos falten las ganas de agonizar.
Me quede enmudecida… Al fin… por una vez en mi vida… me canse de morir….