
Esta vez me desertaron las musas, y los fantasmas se marcharon a dormir… quede sola… una vez mas… yo y yo... Conversando, dialogando sobre la vida… tomándonos un café con el sigilo, y apostándole a la nada, el premio invisible que le voy a robar a los recuerdos…
Miro el papel blanco sobre la mesa, me gusta el tono blanco… no pretendo profanarlo con bocetos… prefiero conversar con el… Pero sus historias ya las conté… mejor sigo escuchándolo…
Y así los segundos se desperdician….aunque eso todavía no lo tengo muy claro… pero así, conversando y escuchando, pero sin pasmar palabras… me sorprende la noche.
Y la noche tampoco logra activar mis sentidos… y enaltecerme a la imaginación… Esta noche solo consigue adormecerme… pero sin siquiera elevarme al mundo de los sueños…
Hoy leo mis filósofos distinguidos… y quisiera alcanzarlos… alguna vez lo lograre?... Regreso a refugiarme en mi señor predilecto, aquel al que muchos confunden con Borda… no te pueden confundir… Sí juzgar, criticar y cuestionar… pero todos aquellos que lo hacen… perduran en la historia como lo haces tu?... Me asusto estoy delirando…
Escojo dejar mis avaricias de escribir, para algún otro momento… doy un vistazo al cielo… observo las hojas otoñales, los ruidos, y los aromas… Hoy estoy… ni conforme… ni en desacuerdo… ni radiante… ni afligida… hoy estoy como lo estoy siempre… cómoda conmigo misma…




